Hace 10 años, un 23 de Septiembre, un grupo de 9 mujeres de General Cabrera decidieron comenzar a “misionar” (recorrer la comunidad) con una imagen de la Nuestra Señora de Schoenstatt. Ni se imaginaban cuanto iba acrecer este movimiento religioso en Nuestra Ciudad; ahora diez años después son más de 70 misioneras y la imagen de la Virgen tiene su hermita protegiendo a los alumnos en el portal de Ingreso de “Escuela Agrotécnica” (IPEM 291) .
Para agradecer estos diez años en compañía de la Madre se oficiará una misa en la hermita de la escuela el próximo domingo en horario a confirmar, que podría ser las 16:00 horas.
En el corazón de Alemania, muy cerca de donde se une el Mosela con el Rin , se encuentra Schöenstatt. En siglo XII cuando el arzobispo de Tréveris, regaló el terreno y a las monjas Agustinas para que lo ocuparan, lo califico de “un bello lugar” (en alemán antiguo: eyne schoene statt). De allí proviene el nombre de “Schöenstatt”. En el siglo XVI las monjas abandonaron el lugar y mucho tiempo después el predio fue adquirido por los Padre Palotinos. El padre José Kentenich (1885-1968) perteneciente a esta orden, funda la congregación Mariana, del cual nacerá unos de los movimientos más renovadores que ha conocido la Iglesia : el Movimiento de Schöenstatt.
El corazón del Movimiento fue la capilla que antiguamente había pertenecido a las monjas agustinas y que llamaron “Santuario”. Colocan la imagen de la Santísima Virgen que el Padre Kentenich bautiza con el nombre de “Mater Ter Admirabilis”, Madre tres veces admirable por ser Madre de Dios, Madre del Redentor y Madre de los Redimidos; y también admirable por su fe por su amor y por su esperanza. Se establece así una Alianza de Amor, sellándose la misma el 18 de octubre de 1914. Esta alianza de amor dio origen al movimiento apostólico de Schöenstatt.
Tres Gracias especiales se pueden alcanzar de la Santísima Virgen: la gracia del cobijamiento interior, la conversión de vida y la fecundidad apostólica.
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